Juan Pérez, el García Lorca de la música andaluza enamorado de Bolonia

Detrás de cada persona hay una historia que contar.

Si la persona pertenece a la categoría de “estudiante Erasmus”, su historia en el extranjeroes una incógnita a menudo esterotipada y poco interesante que acaba en el baúl de las charlas con los amigos al volver a casa.

Pero si el estudiante Erasmus se llama Juan Pérez Martinez, tiene una inclinación hacia lo gitano, viene de Andalucía y toca la guitarra de maravilla poniéndole música a los versos de Lorca por las calles y plazas de Bolonia,ya tenemos premisas de sobra para una gran historia.

Las proezas urbanas en tierra felsinea comienzan el 23 de septiembre de 2013, cuando Juan llega a Bolonia de la Universidad de Granada, llevando consigo el juvenil sueño del Erasmus. Llega más concretamente desde Casariche, un pueblecillo de Sevilla.

 

” – ¿Por qué tienes sólo un nombre y no dos como el resto de españoles?

   –  Sí. tengo sólo un nombre y dos apellidos como los pobres. Pero todos los guapos en España se llaman Juan”

Nada más aterrizar en Bolonia, Juan no encuentra alojamiento y duerme con su guitarra y maletas en la estación durante las tres primeras noches, entre el andén 1 oeste y la sala de espera, junto a los sintecho con los que comparte los bocadillos que les donaba Onlus y a los que les lee algún que otro verso que ha escrito.
Además de los sintecho, también le haces compañías los versos de su querido Federico García Lorca junto a los que él mismo ha escrito.

Me sobra el tiempo

me faltan las ganas

me araño el alma

y me derramo sin ansia

Hasta que encuentra en su Blackberry, que carga cuando puede en los enchufes de la estación, el anuncia de un alquiler en via Saffi, cerca de la iglesia de San Pio V.

El chico con el que compartía habitación era muy hippie y gritaba por la noche cuando dormía. Estar en casa con él no ha sido una buena experiencia, te lo aseguro”.

Empieza a conocer a algún que otro español, pero el Erasmus no ha empezado de la mejor manera y no parece gustarle demasiado.

También está muy enamorado de una chica española que en aquel momento vive en Bélgica. Pero la distancia le pasa una mala jugada: la relación no funciona bien y tras 7 años de noviazgo deciden dejarlo, precisamente cuando el joven ha comenzado un nuevo camino en Italia.

Juan es ante todo músico y la pasión que siente por la música empieza a emerger.

Aquí en Bolonia compra una nueva guitarra, a la que llama Esperanza. ¡Nunca un nombre había sido más apropiado! Estudia de musicología y en enero empieza a asistir a unos ensayos, desarrollando su estilo que está entre jazz y flamenco. Entre sus ídolos musicales, Julian Lage, Camarón y Chet Baker.

¡Me he levantado con el talento al cien por cien!”

(extraído de “El oráculo de Juan Pérez”)

En ese período también conoce a Diego, otro chico Erasmus español de Murcia también músico, elegido por el propio Juan como “mejor amistad Erasmus”.

En este momento también conoce la Vereda, clásico local underground boloñés. Muchas noches pasadas allí, tras las cuales a menudo se montaban en el autobús 13 con “el puntillo” para tocar guitarra y tromba.

Los conocimientos y experiencias artísticas de nuestro juglar andaluz no se limitan a Diego: también conoce a dos artistas callejeros rumanos que tocan por via Marsala y con quienes Juan y Diego suelen tocar bajo los pórticos.

 –  Juan, ¿pero ibas a la universidad o lo veías como un pasa tiempo?
 –  Desde luego. No sé como lograba estudiar y sacar buenas notas, estaba bastante contento en ese sentido”

 

Los meses siguientes transcurrieron de modo ordinario, entre fiestas Erasmus donde conoce muchos estudiantes e nuevos amigos e incursiones musicales por la ciudad, mientras su Erasmus, sea académico que social, continúa muy bien. Mientras sigue escribiendo y componiendo versos suyos y alguna poesía de Lorca de manera improvisada por las calles del centro, acompañado solo de su guitarra.

Diréis, éste el típico Erasmus que viene de España para pasárselo bien y no hacer nada sin aprender ni una palabra en italiano.

En realidad no es así.

Yo quiero hablar boloñés como como los chavales de 16 años.

Bella vez, andiamo a far balotta!”

Juan Pérez

 

 

 

Otro 23, esta vez el 23 de julio de 2014.

Es el día en el que Juan deja Bolonia a lo grande, con una fiesta en casa hasta las 5 de la mañana.

Unas horas más tarde llega borracho a la estación para coger el tren hacia Milán, de donde sale su avión para España.

Sí, consigue llegar a Milán habiendo incluso peleado con una chica en la puerta de embarque por la guitarra.

Una abandona Bolonia, cierto, pero no sabe aún que volvería algo después,

Y con él más historias.

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Tálame el corazón
deja que otro crezca
de sus raíces y sus venas
que queman pero no calientan

Riega el nuevo
con mi sangre fresca
y nutre los gusanos
con el rojo amputado

Quiero ser
como la aguja en el pajar
que se deja encontrar
y se pierde después

Como los labios que mienten

cuando dicen hasta siempre

traducido por Esther Susana Gomez Anguita

Salvo Bruno

Salvo Bruno

Emigrato della East Coast calabrese, spesso una combo di immaginazione, passione e un pizzico di autostima mi invoglia a buttare su carta qualche racconto. Se mi va, ne schizzo anche un fumetto. In veste di universitario, studio le lingue. Amo Internet, il sushi, la buona musica e gli eventi live tanto quanto odio il fumo e l’ignoranza.

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